domingo, 6 de mayo de 2012

#53

Miedo.

Pum, pum, pum, pum... Miedo. El corazón comienza a latir con una arritmia característica de cada persona. Interesante el hecho de que el miedo nos afecte a todos de forma distinta, podría utilizarse como DNI. Pum, pum, pum ,pum. Miedo. Pasos, voces, palabras, verdades. Cosas que pueden entrar por los ojos, oído, tacto... E incluso, a veces, vienen sin ninguna otra sensación. Pum, pum, pum, pum. Miedo. Contienes la respiración, luchas contra ti, te aplicas dosis ingentes de racionalidad, pero poco se puede hacer contra un rival que sabes que ha ganado de antemano. Pum, pum, pum, pum. Miedo. Te plantas, dices «basta», pero vas de farol, y el miedo siempre juega hasta el final. El miedo es la banca. El miedo nunca pierde dinero. Pum, pum, pum, pum. Miedo. Huyes, buscas tu mundo, contacto, algún rincón incorrupto. Pero no hay manos más frías, ni mundos a los que él no pueda llegar. Todo está podrido desde que te toca por primera vez. Crack. Miedo. Al fin para, deja de acosarte, sientes calor, puedes quitarte todo, puedes ser tú, concentrarte en lo que quieras. Eres libre. Pum, pum, pum, pum. Miedo. No puedes huir. No hay muro que no traspase ni mente que no se coma. Pum, pum, pum, pum. Miedo. Lo que más te aterra es que quieres vivir con él. Mientras exista, nada debería estar perdido. Pum, pum, pum, pum. Miedo. Crack. Mientras exista, todo está podrido. Pum, pum, pum, pum, pum, pum...


Yo. Porque tú eres tú.

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