miércoles, 30 de mayo de 2012

#58

 Té verde sencha con cerezas.

Puedes tener el mejor té del mundo, pero no serás capaz de saborearlo.
Podrás beberlo, sorbo a sorbo, poco a poco, pero lo estás bebiendo solo. No tienes ni idea de tés. Sólo sabes que pierde. Lo que podría tener. Un 90% de todo eso, lo pierde.

Puedes "espachurrarlo" lentamente y ver cómo se amontonan las hojas. Puedes quedarte mirando a ese color de resina recién sangrada. Puedes pensar en 7000 cosas. Pero van a ser 7000 cosas que sepan a nada.

Y es lo que es. Se convierte en una bebida sacada del extracto de esencias de la  Camelia sinensis con un alto contenido en teína y epigallocatequina. Nada más. E, igual que anoche sí, ya no más, hasta la eternidad.

Pero a pesar de todo eso. Sabes que cuando la eternidad se acabe, el té volverá a ser té, y todo volverá a ser, de un modo u otro.

Yo. Porque tú eres tú.



P.D.: Esta entrada no iba aquí, pero bueno, si apetece y no se te ocurren ideas con lo que tiene que ir... tiras de tópicos.

lunes, 28 de mayo de 2012

#57

Grito en el aire.

El mundo está loco. Bueno, no, los locos mantienen su lógica extraña. Mejor sería si digo que el mundo se está convirtiendo en un gran pedazo de mierda olorosa que rezuma por nuestros poros. La gente dice "si enciendes la televisión sólo oyes cosas tristes" refiriéndose a los asesinatos, la crisis... No está mal del todo, pero hay cosas más tristes. Por poner un ejemplo, si habéis tenido el acierto de leer los periódicos o ver las noticias hoy, seguro que os habéis enterado de lo de Bankia. Es una mierda. Es para estar furioso. Furioso y triste. Pero más furioso y triste me pone saber que en Lavapiés, hoy, han detenido a un chaval que vendía cosas en un "top-manta". Y ante la negativa de sus compañeros el policía ha sacado su arma. A lo mejor, si fuese blanco, el hombre no lo habría hecho. Pero bueno, la estupidez y prejuicios de los cuerpos de seguridad del estado (que no seguridad de las personas) es otro tema. Lo que jode de esa noticia, es que el señor Rodrigo Rato se lleve una subvención de la hostia, que rescatemos sus cagadas nosotros, que nos digan que "no hay otra solución posible" y encima a gente que intenta ganarse la vida vendiendo baratos unos discos que están inflados de precio les detengan y enseñen el arma llegando a dar tiros "al aire". Que no tengan otra opción salvo morirse de hambre mientras en este país mundo vive gente que no sabe qué hacer con el dinero.

Joder ¿estamos tontos o qué? Además de toda esta cagada, nuestra amada emperatriz, doña Ángela Merkel no sabe dónde está Berlín. Joder, no sabe dónde está el centro de Europa. La señora que hace que suban las tasas y que todos tengamos un futuro incierto, no sabe dónde está la sede de su gobierno. Esa señora es quién nos gobierna. Joder, en serio ¡Joder! Y mientras tanto, mientras partidos sin ideología, mientras sindicatos subvencionados, mientras congregaciones religiosas que gastan un 2% en caridad (subvencionada por el gobierno) y se creen la polla no pagan el IBI, enjuician a Krahe por ofrecer un vídeo humorístico.

Así que pongo mi grito en el aire, porque, por lo menos, estoy seguro de lo que no quiero, y no, no quiero esto. Así que pongo mi grito en el aire y os pregunto:

¿Es que vosotros sí queréis?


Yo. Porque tú eres tú.

sábado, 26 de mayo de 2012

#56

 Un romance: Plantas y agua.


Está bien, no intento que os metáis en mi, posiblemente no podáis y, posiblemente, por eso tenga que explicarlo y pedir que, por favor, el lector confíe en que le estoy contando la verdad.


Supongo que a todo el mundo le gustan los sábados ¿verdad? Bueno, debo ser la excepción que confirma la regla. Es muy fácil:


Un sábado con una opresión en el pecho que supera la de cualquier día. Un sábado en el que me puede la desgana y no encuentro sentido a nada. Un sábado en el que todo me va a sentar como un ataque personal y sábados en los que, generalmente, suelo cagarla. Supongo que no lo entendéis, pero es muy fácil. Imaginad que los sábados podrías estar tomando la mejor cerveza del mundo. O el mejor dulce. Algo que llenase tu paladar, algo que nunca te agota. Ahora pensad que ese dulce/brebaje está muy lejos. Ahora pensad en ese dulce/néctar y multiplicadlo por diez, diez veces. Se queda corto. Mucho. Ahora pensad que es una persona. Ahora pensad que, en todo momento en que esa persona es feliz, no estás ahí. Es condicionamiento clásico. Si esa persona no te relaciona con la felicidad, dejas de serle necesario. Así que decides darte una vuelta por la historia. Decides darte un paseo por las fotos, canciones, memorias y relacionarlas entre sí. Y te das cuenta de que no has hecho ni eres nada. No haces nada que no hagan mejor los otros. Ese es el momento en el que te das cuenta de que todo puede desaparecer muy rápido. Cualquiera puede hacerlo muy bien, curiosamente, cualquiera menos tú. Porque tú estás ahí, en el sillón, viendo fotos y viviendo memorias que no llenan. Y, para más INRI, te sentiste especial, sentiste que hacías cosas únicas. Te sientes un iluso ¿Acaso eres más? Si acaso eres menos, haz la inversa de la distancia.


 ¿Y que nos queda? La calle no consuela, las típicas distracciones no consuelan, las personas no consuelan, tú no te consuelas, es más, te incordias. No quieres ser tú. Cualquier otra persona, alguna que pueda hacer algo, alguna que sea algo. Así que entras en la zona más profunda de la fosa de las Marianas. Para que me entendáis, no puedes levantarte, tus ojos están cargados, te cansas a pasos agigantados sin poder dormir, te ríes de tus razonamientos, te ríes de lo que sientes, te ríes de ti, el pecho te deja respirar lo justo para que alguna vez necesites suspirar, recuerdas cualquier momento en el que temblabas, miras al reloj, el reloj también se ríe de ti, todo ruido te molesta, todo te molesta. Quieres desaparecer, y justamente no puedes. Ni siquiera forzándote a ello. Nada sale, no puedes hacerte salir porque te has metido ahí y has tirado la llave muy lejos. ¿Sabéis qué es lo que pasa cuando no regáis a vuestra planta? Exacto, pierde la turgencia, comienzan a decaer las hojas, y, si no la riegas pronto se empiezan a caer. Pues esa es exactamente la moral. Posiblemente les pase eso a las plantas porque están enamoradas del agua, no lo sé.


La cuestión es que recuerdas frases como "cuando pase, habrá pasado", "si algo no tiene solución ¿por qué te preocupas? y si la tiene ¿por qué te preocupas?", y te ríes de ellas. Tiras tu filosofía por el retrete y le das varias veces a la cadena por si vuelve a asomar. No quieres contradecirte. Es tremendamente incómodo el verte obligado a ser tú. A no abandonarte en ningún momento. Quieres arrancarte la piel a tiras. Como mayor protesta mantienes el silencio, no te atreves a sonreír, no quieres prestar atención a nada.


Así que te agazapas en tu sillón/cama/silla, mantienes el contacto mínimo con los humanos y ves las fotos.


¿Y qué es una foto? Es un arma horrible, que tiene dos direcciones, en la de entrada te da la vida, te alegras y recuerdas, vives en ese momento, en cuanto pasan dos segundos le salen espinas, te pincha por todo el cuerpo y te clava al pasado.


Así que ahí estás, en un luga y siendo tú. Justamente lo que no quieres. ¿Y qué haces? Nada. ¿Qué puedes (quieres) hacer?

Yo. Porque por desgracia, soy yo.

Tú. Porque puedes llegar hacer que yo quiera ser yo.

Yo. Porque tú eres tú.

¿A quién no le gusta la ficción? Por suerte es sólo ficción


¿Y qué somos todos sino ficción mal escrita?

viernes, 18 de mayo de 2012

#55

Caballos.


"Escucha, chico, nada huele mejor que un papel recién escrito con pluma. Los tachones y el olor del papel rasgado, de la tinta secándose, y del sudor es lo que evoca otros mundos, no lo que cuentas."
Con esa premisa cogí mi estilográfica, una Visconti Van Gogh transparente, y comencé a escribir. En ese momento me di cuenta de cómo se siente un caballo mongol en las praderas. Está todo vacío y frío. El verdadero escritor, el audaz, el que crea, escribe a mano. Ha de ser valiente. Los ordenadores y las máquinas de escribir no muestran la hoja completa hasta que está escrita. No hace falta que diga que la pluma da personalidad, solo tuve que recordar la cancioncilla de bic para darme cuenta de que la estilográfica escribe, el bic imprime. Y, como ese día resulté ser un caballo mongol, comencé a correr por la estepa. Corren para salir, para ver cuándo salen de la hoja. Al igual que hice yo. Corres, corres y corres hasta que te das cuenta de que la estepa es tu hogar, eres el rey de la estepa y escribes el destino de esa estepa. Es cierto que la estepa tiene espinas, pero tú las conocerás todas. Y tú decidirás todo.
Yo. Porque tú eres tú.

lunes, 7 de mayo de 2012

#54

Faigt #1: Girasol.


La vida de los humanos no «mola». Es, realmente, aburrida. Estando atados siempre por la misma cuerda que es el pensar. Son libres menos de elegir. Se levantan, y eligen que se ponen (si no han sido aburridos y previsores). Se encuentran con un igual y deciden si decir «hola», «buenos días», «¿qué tal?»... Nunca automatizados, en realidad, esclavos de la elección.


Por eso, hace cinco meses, cuando me encontraba retozando en la panza de Budda, y, este me dio a elegir qué existencia tomar, contesté, sincera, y, orgullosamente: «quiero ser, de nuevo, un girasol». Entonces, la grasa que cubría su cuello y sus grandes orejas se iluminaron de un intenso color dorado: «Sea así pues, volverás a ser la más perfecta de las formas de vida. Reencuéntrate con tu trabajo, "Descubridor de Soles"».


Entonces sucedió lo que tantas otras veces me había pasado (como estáis vivos, no lo entendéis, pero cuando estáis con Budda, recordáis todas vuestras vidas, para elegir con cabeza [y parece mentira que queráis seguir siendo humanos]), Entré en aquella espiral de colores indescriptibles, tonos infrarrojos y ultravioletas que hacían que mi alma se transformase en mi existencia. Esto duró, como siempre, la eternidad varias veces. Y entonces desperté.


La emocionante y dura vida del Girasol. Afirmo que es dura porque tenemos una fecha de caducidad muy temprana. Estar en «ninguna parte» es cómodo, el problema es que llegar no lo es tanto. Además de nuestra corta vida (somos herbáceas), tenemos una serie de nombres bastante tristes. Nadie puede tomarte en serio si te llamas: «Helianthys annuus». ¡Annuus! Nunca habéis oído a un Sauce llorón reírse de vuestro nombre ¡Y se llama Sauce Llorón! Para más inri, los nombres que nos han otorgado los humanos y, no sólo los «científicos», son bastante feos, por poner ejemplos, destacaré aquí «tlapololote» o «maíz de teja». Comparado con la denominación de Budda, son, cuanto menos, hirientes.


Pero bueno, es la vida más emocionante posible. No duermes, no lo necesitas, las neuronas son de seres inferiores. Seres que descansan. Para que os hagáis una idea del esfuerzo y la diversión que produce ser un girasol, os relataré mi día a día:


00:00 ~ Me encuentro haciendo la fase oscura de la fotosíntesis, así como tomando nutrientes del suelo. Mi ATP explota en grandes orgías energéticas mientras noto entrar los proyectos de vida en mi cuerpo. Suben mágicamente por todos mis vasos. El xilema difruta de manera desmedida. El fluoema arde, quiere explotar también.
06:30 ~ Esto parece no acabar. El orgasmo prosigue, necesito que prosiga, pero necesito encontrar un Sol. De lo contrario moriré como mueren los ratones marsupiales. Henchido de placer y cansancio.
7:17 ~ Al fin, una luz comienza a despuntar pero... ¡Oh, orondo Budda! Está en la dirección contraria a la que estaba apuntando yo. Rápìdo, maquinaria al 200%. Apuntemos a esa masa de vida y sintamos lo que es existir.
07:30 ~ Al fin lo he enfocado, no es fácil, pero intento seguirle el ritmo. Auxina en algunas zonas. Parece que lo he cazado, hoy, lo tengo.
 12:05 ~ Mierda, problemas, justo cuando lo tengo arriba y bien cogido empiezan a picarme los parásitos ¿Es que nunca se cansan? Bueno, en unos minutos me acostumbraré.
17:53 ~ Joder, justo cuando ahora parezco acostumbrarme al picor el Sol que había cazado parece querer extinguirse pronto. ¡Tan sólo unos fotones más!
 20:00 ~ Al fin, me he ganado otra noche de esfuerzo y placer. No es fácil, pero siempre puedo asegurarme de crear las mejores biomoléculas de toda esta zona. Por eso siempre puedo elegir y ser otra vez yo.

Ahí lo tenéis y no sólo puede pasar eso. Estamos sujetos a humanos, vacas, insectos, eclipses, producción de semillas, búsqueda de vectores... (El orgasmo humano, bonobo o de delfín no es nada comparado al de un vegetal consiguiendo vectores).

Y como podéis ver. Yo no tomo el camino fácil y aburrido, yo no me sujeto a elegir. Yo, soy, el «Descubridor de Soles».

domingo, 6 de mayo de 2012

#53

Miedo.

Pum, pum, pum, pum... Miedo. El corazón comienza a latir con una arritmia característica de cada persona. Interesante el hecho de que el miedo nos afecte a todos de forma distinta, podría utilizarse como DNI. Pum, pum, pum ,pum. Miedo. Pasos, voces, palabras, verdades. Cosas que pueden entrar por los ojos, oído, tacto... E incluso, a veces, vienen sin ninguna otra sensación. Pum, pum, pum, pum. Miedo. Contienes la respiración, luchas contra ti, te aplicas dosis ingentes de racionalidad, pero poco se puede hacer contra un rival que sabes que ha ganado de antemano. Pum, pum, pum, pum. Miedo. Te plantas, dices «basta», pero vas de farol, y el miedo siempre juega hasta el final. El miedo es la banca. El miedo nunca pierde dinero. Pum, pum, pum, pum. Miedo. Huyes, buscas tu mundo, contacto, algún rincón incorrupto. Pero no hay manos más frías, ni mundos a los que él no pueda llegar. Todo está podrido desde que te toca por primera vez. Crack. Miedo. Al fin para, deja de acosarte, sientes calor, puedes quitarte todo, puedes ser tú, concentrarte en lo que quieras. Eres libre. Pum, pum, pum, pum. Miedo. No puedes huir. No hay muro que no traspase ni mente que no se coma. Pum, pum, pum, pum. Miedo. Lo que más te aterra es que quieres vivir con él. Mientras exista, nada debería estar perdido. Pum, pum, pum, pum. Miedo. Crack. Mientras exista, todo está podrido. Pum, pum, pum, pum, pum, pum...


Yo. Porque tú eres tú.