Y como la obligación me manda...
Newton.

Y allí estaba yo, las farolas parecían no recibir los suficientes electrones para encenderse, el aire, a una presión superior a la atmósfera no dejaba respirar bien y, el cuerpo luminoso chocaba con el otro lado de la Tierra. La cuestión que me había llevado allí, un crimen. El payaso alegre había vuelto a atacar, y de nuevo, todo había sido en 5 minutos, y de nuevo, diez víctimas desmembradas. Pero esta vez había un testigo. Sir Isaac Newton. Su cabello, al viento, se asemejaba a una bacteria poliflagelada intentando demostrar su velocidad. El caso estaba resuelto, este hombre, era uno de los mejores observadores del mundo.
P: Buenos días ¿qué vio usted?
N: Vi como la manzana cayó, estaba todo claro, g=GmM/r^2.
P: Me refiero al crimen.
N: Un payaso, alegre.
P: ¿No es usted uno de los mejores observadores?
N: Lleva usted zapatos de piel, posiblemente, cuero, son de la talla 43 y de tacón duro.
P: Impresionante podrí...
N: Su libreta es Oxford, sus ojos marrones y, por sus manos deduzco que toca el piano.
P: Si todo eso está muy bien pero ¿qué hay de los hechos?
N: Si me pregunta por los hechos, lo siento, no soy tan empirista como usted, si me pregunta por lo que ha pasado, esos de ahí están muertos.
P: ¿De verdad? Mire, usted ya es una leyenda inmortal, pero yo no tengo todo el tiempo del mundo, dígame algo sobre el payaso alegre.
N: Estaba alegre.
P: Dios, vale ya, deme algo de información útil.
N: La aceleración de la tierra es de 9,8 m/s^2
P: Útil para el caso.
N: Ha sido el payaso alegre.
P: ¿Pero qué vio usted estos 5 minutos?
N: Luz llegando a los ojos, si se refiere a los "hechos", vi llegar al payaso alegre, me miré los cordones asombrado por la forma de la caída de estos y ya está.
P: ¿Sabe que es usted el científico más cabreante que conozco?
N: ¿Ha hablado usted con Darwin?
P: Sí, por desgracia.
N: Dele usted recuerdos, y dígale, de mi parte, que el arroz con leche los jueves es una locura.
P: Váyase usted a calcular masas y aceleraciones.
N: Con mucho gusto.
Newton se da la vuelta y desaparece por entre el vapor de las alcantarillas, creo que me ha hecho caso. Este caso no tiene resolución posible con métodos clásicos, tendré que resolverlo por métodos modernos y arriesgados. Google. Wikipedia. Y que Dios nos coja confesados.
Yo. Porque tú eres tú. (Y estás sometido a una acceleración igual a...)
¡Cállese!
Yo. Porque tú eres tú.
P.D. Al final pillamos al payaso alegre, entre direcciones de Tuenti, Wikipedia y ciertos blog conseguimos, tras meses de investigación, dar con su vivienda.
P.D.2. No son las 12:30, pero me da igual, un mago no llega tarde, ni pronto, llega exactamente cuando se lo propone. Y un idiota puede creerse un mago fácilmente.

