Té verde sencha con cerezas.
Puedes tener el mejor té del mundo, pero no serás capaz de saborearlo.
Podrás beberlo, sorbo a sorbo, poco a poco, pero lo estás bebiendo solo. No tienes ni idea de tés. Sólo sabes que pierde. Lo que podría tener. Un 90% de todo eso, lo pierde.
Puedes "espachurrarlo" lentamente y ver cómo se amontonan las hojas. Puedes quedarte mirando a ese color de resina recién sangrada. Puedes pensar en 7000 cosas. Pero van a ser 7000 cosas que sepan a nada.
Y es lo que es. Se convierte en una bebida sacada del extracto de esencias de la Camelia sinensis con un alto contenido en teína y epigallocatequina. Nada más. E, igual que anoche sí, ya no más, hasta la eternidad.
Pero a pesar de todo eso. Sabes que cuando la eternidad se acabe, el té volverá a ser té, y todo volverá a ser, de un modo u otro.
Yo. Porque tú eres tú.
P.D.: Esta entrada no iba aquí, pero bueno, si apetece y no se te ocurren ideas con lo que tiene que ir... tiras de tópicos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario