No hablemos del destino, ya somos mayorcitos para ello, o eso creo. Pero ¿y si estamos determinados genéticamente (algunos) a vivir en la mediocridad, el hastío y el inconformismo y la dejadez? ¿Podría usarse en este caso como escusa? Y si algunos por más que se esfuercen nunca alcanzan un grado de satisfacción en algo que todo el mundo lo hace? ¿y si aunque queramos cambiarlo no tenemos elección? ¿y si estamos determinados a ser inútiles?
Personalmente no lo sé, por eso lanzo preguntas al aire, a lo mejor, dentro de un tiempo leo esto y me río de mi mismo. No lo sé. Espero.
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