No hace tanto que paso. Corregimos.
Encuentros.
Yo estaba en la cama, sentado, arañándome los brazos o revolvíendome el pelo. Lo normal para esas ocasiones, no me acuerdo muy bien. La cuestión es que también estaba sentado en la ventana, riéndome, mirándome e intentando dar vueltas a un bolígrafo bic.
-¿Qué? ¿te diviertes?-Dije mientras le daba otra vuelta más al bolígrafo y me miraba con aire monótono.
-Está claro, y, por supuesto, has venido tú a aumentar la diversión ¿no?
-Faltaría más, sabes que a mí las fiestas siempre me han gustado ¿a ti no?
-Me gustaría saber por qué has vuelto hoy.
-No lo sé-dije mientras se me caía el bolígrafo y saltando de la ventana para que no se me notase mucho- he estado aquí, allá, visto muchas cosas, pero siempre está bien visitarme de vez en cuando, cosa que tú has olvidado.
-Suelo tener cosas más importantes de las que acordarme- dije mientras me hacía un hueco en la cama y me senté.
-Sí, claro, es muy interesante la "Capacidad de Intercambio Catiónica", no lo dudo, pero siempre puedes sacar tiempo para visitarte un poco.
-Y no volver a sacar nada en claro ¿no?
-Jajaja, es cierto, pero al menos pasas las horas entretenido en algo y no entre tanta divagación inútil.
-Sí, es cierto, pasaré el tiempo, contigo, divagando inútilmente.
-Eh, mi compañía es una bendición.
-Oye, para, las bromas no fueron hechas para momentos como este.
-Ese es el problema, has olvidado que siempre pueden usarse. Que fuimos bromas. Y que nada es tan importante como para no serlo.
-Tú mismo lo has dicho, fuimos. Si sólo has venido para esto ¿puedes irte?
-Está bien, pero también vine para decirte que no todo anda tan mal, por lo menos nos hemos encontrado un poco.-Me hice una mueca parecida a una sonrisa.
-No te falta razón, y posiblemente te la dé, dentro de poco. Ahora vete.
-Está bien, de verdad-recogí el bolígrafo del suelo- qué poco receptivo que estoy a veces ¿eh? Ah, mierda, se me ha ido. Se me olvidaba que no te gustaba que fuésemos lo mismo. Bueno, adiós, que te lo pases bien con tus creaciones.
-¿El qué?
-Con tus monstruos, que cada día están más cerca de comerte. ¡Cómo somos! ese día me pedirás ayuda e iré, desde luego para lo que he quedado...
-Adiós.
Cerré la puerta y me fui. Me dejé sentado en la cama, clavándome de nuevo las uñas en los antebrazos. Me apetecía chocolate.
Terminaré este encuentro con ciertos versos que sonaban en ambas cabezas a la vez:
"Two roads split off from here,
and my life goes running in opposite directions.
Exaggerating the barrier between who I am,
and who I want to be."
Yo. Porque tú eres tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario