Las horas bajas del capitán Nemo.
Nemo lo conseguiría más tarde, exploraría el mar a bordo del Nautilus. Nemo siempre supo que tenía que hacer algo, cambiarlo todo. No amoldarse, no hacer nada como ya le habían dicho que lo hiciese, ni fijarse en lo que dijeron que saldría de sus actos.
Pero esa noche, Nemo había salido a los jardines a pensar, el tenía un futuro, y, por supuesto un pasado, pero en ese momento no tenía nada. Tampoco tenía presente.
Encendió la pipa y se dedicó a ver como las "aves del paraíso" se desdibujaban cerca de la fuente.
"Cuando no te quede nada, haz tuya la belleza del mundo"
Terminó el poco tabaco que le quedaba en la pipa, se arregló el turbante y se acercó de nuevo al palacio, la gente estaba esperándolo.Yo. Porque tú eres tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario