Si has llegado aquí es porque... ¡ERES DESPRECIABLE Y TIENES MUCHO TIEMPO LIBRE! Anyway, estas no son mis especialidades. Yo soy más de reírme de la gente. No de mí.
Porque tú eres tú.
Te acabo decir “eres músico”. Tampoco me alejo mucho del significado real, pero, joder, en verdad quería decirte “eres música”. Posiblemente no seas el barroco. No, tú has entrado como un gremlin como una maza y has empezado a aplastarlo todo. Mente, células, comportamientos... Tú serás Albeniz. Lo siento, tengo una debilidad por él. Si escribo esto... si, probablemente quien tú ya sabes me ha dado ganas de escribir, y no, no es Voldemort, que me cae muy bien, pero no. Me pregunto si Albeniz, mientras componía Asturias, pensaba igual que yo. Pero yo he hecho esa canción mía. La canción es angustia, es espera, es ansia, es... ¡Joder, aparece otra vez bajando del autobús! Pero coño, la angustia, desemboca en calma, esa parte central que la has oído 21.000 veces pero quieres oírla otra vez, porque te sigue relajando. Y porque siguen siendo insuficientes. Podría decirse que vuelve la angustia, podría, pero no es del todo así. Es una parte con más fuerza. No es afrontar la angustia desde cero. Es hacerlo desde 100, sin frenos, y cuesta abajo. Pero si hay algo que me gusta, es la parte final, sin duda. La serenidad solemne, el “no pasa nada”, el “no ando tan malamente”. Y entonces vuelve la angustia, no desde 100, ni desde 0, como en el principio, esta es la que desgarra de verdad. Te saca los ojos y te coloca el fruto de los plátanos (el árbol) en su lugar.
Y ahí, cuando terminas en ese golpe tan grave, sabes que quieres volver a oírla, que tienes cansados los dedos, que tienes cansado los brazos, que te va a destrozar, pero oye, quieres volver a oírla. Por algo somos (soy) tan idiota.
Y pongo esta actualización debajo del otra, porque no sé si quiero que la leas, porque no sé si ya te empezarás a cansar de mí. Porque, aunque me reviente tener que mencionar a ese idiota “sólo sé que no sé nada” (aunque bueno, en ciertos momentos, con ciertas frases, tengo/necesito/puedo hacer excepciones).
No, no me expreso bien, pero sé que el plátano, es llamado “Platanus orientalis”. (Me apetecía hacer una referencia científica, cosas de biólogos)
Y fíjate que me estoy traicionando. Me gusta decir estas cosas personalmente, pero.
Yo. Porque tú eres tú.
P.D. Me odiarás por no hacer comillas latinas, pero es que NO SÉ CÓMO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario