domingo, 4 de marzo de 2012

#28

Me vais a permitir un momento de sinceridad. Pesimista, por supuesto.

¿Sinceridad?

Bien, realmente llevo un tiempo pensando que nada cambia y nada va a cambiar. Afortunado, sí, por supuesto. Las comparaciones son odiosas, pero si no comparo tampoco me gusta. "You get what you give" o algo así dicen. Y una mierda. ¿Nunca os ha pasado que dais una galleta y os devuelven media?
Espera ¿qué oigo?

-«Noooo, Pepe, no todo va tan maaaaal»

Oh, mira, si es mi amigo el fantasma del conformismo. ¿Y sabéis qué es lo más triste? Que si no me abrazo a él, no tendré nada.

Realmente nada cambia, no sé por qué nos esforzamos, en las cosas que no tengo "suerte" o saber hacer, nunca la tendré.

Así que a conformarse, a sentarse en una silla de madera sabiendo que las hay de terciopelo. Porque si no, no habría silla, pero no sólo eso, no habría suelo, ni techo, ni nada.

Yo. Porque tú eres tú.

No hay comentarios:

Publicar un comentario